26 jul. 2009

Las piedras


El que fuera convento de Sant Domènec, actualmente sede de la Diputación Provincial de Tarragona, había, aún hay dos piedras de respetable grosor.

En una de ellas parece adivinarse una figura: es el retrato de San Fructuoso.

Se cuenta que estando sentenciado a muerte por el gobernador de Tarragona, San Fructuoso y sus dos diáconos, Augurio y Eulogio, esperaban que se ejecutara la sentencia atados a dos piedras que había en el centro del Circo Màxim de Tarragona. Permanecieron allí mientras los esclavos romanos preparaban la hoguera donde fueron quemados.

Pocos días después, unas manos piadosas quisieron esculpir la imagen de San Fructuoso en la piedra donde había estado atado el Santo, pero por desgracia el autor no pudo terminar su obra por miedo a ser descubierto y dejó a medio resaltar la estatua, tal y como hoy en día puede contemplarse.

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